En laboratorios de Ciencias Exactas de la UNLP, un equipo científico trabaja en nuevos tratamientos farmacológicos que permitirían, además, reducir los efectos secundarios adversos.
La inflamación crónica del hígado puede ser una consecuencia de la hepatitis viral o autoinmune, y provocar con el tiempo en una cirrosis o fibrosis hepática. En algunos casos, las complicaciones suelen agravarse hasta derivar en un trasplante de hígado.



















