El método consiste en el reciclaje de botellas plásticas de PET para obtener un filamento mucho más económico y sustentable con el medio ambiente. Además de ser una iniciativa local con apertura al mercado internacional, sus propiedades lo convierten en un material mejor manipulable y resistente.
La revolución de la tecnología de impresión 3D ha inspirado a las empresas a utilizar diversos materiales para la creación de objetos sólidos. Por lo general, las materias primas de las impresoras varían según la finalidad del producto: desde óxido de titanio, para diseñar huesos, hasta porcelana, madera e incluso zumo de frutas.



